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Las subvenciones públicas y los incentivos fiscales para aumentar la movilidad eléctrica son la punta de lanza de un ambicioso plan del Principado para ampliar su soberanía energética y promocionar las renovables

 

Andorra, el tercer país del mundo con mayor presencia de vehículos eléctricos

Los puntos de carga de vehículos eléctricos funcionan con una única tarjeta de pago. Las dos primeras horas son gratuitas (LVE)

 

La imagen de Andorra parece que está predestinada a ir siempre ligada al coche. Que el país de los Pirineos sea solo accesible –como mínimo por ahora– por carretera, la afición de los andorranos por los automóviles de alta gama y las colas que cualquier turista que haya visitado a menudo el Principado ha tenido que sufrir estoicamente en alguna ocasión han contribuido a crear ese vínculo entre Andorra y el automóvil.

Fiel a su trayectoria, las nuevas tendencias llegan también a Andorra sobre cuatro ruedas: en pocos años, el Principado se ha consolidado como el tercer país del mundo con mayor presencia de vehículos eléctricos, por detrás de Noruega y Holanda.

Un 5% de los vehículos matriculados en 2016 eran eléctricos

Las cifras de 2016 hablan por sí solas: el 5% de los vehículos matriculados en Andorra durante el año pasado eran vehículos eléctricos. Un porcentaje que todavía está lejos del 23% de Noruega o el 10% de Holanda, pero que supera de forma notable la cuota de mercado de la movilidad eléctrica en países como Francia (1,2%), el Reino Unido (1%), Alemania (0,7%) o España (0,2%).

La fuerza de ese porcentaje es todavía mayor si tenemos en cuenta que el arranque de la movilidad eléctrica se ha producido a lo largo del último año y medio, a raíz de la puesta en marcha de un programa para el fomento del vehículo eléctrico impulsado desde la Administración pública y varias entidades privadas. Un convenio firmado a finales de 2015 entre el Gobierno, los siete Comunes, Forces Elèctriques d’Andorra, las empresas distribuidoras de energía eléctrica, el Automòbil Club y la Asociación de Importadores de Vehículos puso en marcha un programa de ayudas públicas para la compra de vehículos eléctricos que subvenciona hasta un máximo del 50% del coste. Las subvenciones tuvieron mayor éxito del esperado y la primera convocatoria, pensada para durar 12 meses, se agotó en poco más de 30 días. El pasado 2016, la subvención media concedida por cada vehículo eléctrico ascendió a 10.016 euros, lo que representó un porcentaje medio del 34%del coste total del vehículo.

 

(LVE)

 

Aparte de las ayudas directas a la compra, el programa incluye también incentivos fiscales para los vehículos eléctricos, la autorización para circular por los carriles bus, la habilitación de zonas de aparcamiento públicas exclusivas, la gratuidad del túnel de Envalira y la subvención del 50% de los puntos de carga domésticos que los propietarios de los vehículos eléctricos deseen instalar en sus hogares. La apuesta por la movilidad eléctrica se inscribe dentro de un plan mucho más extenso. En los últimos años, Andorra ha hecho de la ampliación de la soberanía energética uno de los principales objetivos del país. La promoción de las energías renovables –que hasta ahora han tenido una presencia casi testimonial en el país de los Pirineos– debe permitir aumentar la producción propia de electricidad, hoy muy limitada. Pero este esfuerzo no serviría de mucho si no estuviera acompañado por una reducción significativa del consumo de combustibles fósiles, y es ahí donde la promoción de la movilidad eléctrica tiene una función destacada.

Andorra es líder mundial en puntos de carga

En paralelo al programa de subvenciones a la compra implementado por el Gobierno andorrano, las empresas de distribución de electricidad y los Comunes han puesto en marcha una red de puntos de carga para vehículos eléctricos, que actualmente suman 15 puntos repartidos por toda la geografía andorrana, desde Sant Julià de Lòria hasta el Pas de la Casa, y que a lo largo de los próximos meses se ampliará con 22 puntos más, hasta a un total de 35 puntos de carga.

Las previsiones del Ministerio de Medio Ambiente, Agricultura y Sostenibilidad es que Andorra tenga, a lo largo de los próximos años, un parque de unos 500 vehículos eléctricos, cifra que supone un punto de carga público por cada 14 vehículos, una ratio que se sitúa en los primeros puestos del ranking mundial. De hecho, Suecia cuenta con un punto de carga público por cada 40 vehículos, y Francia y Noruega uno por cada 100 vehículos.

 

Durante 2016, el Gobierno andorrano financió, de media, el 34%del coste total de la compra de un vehículo eléctrico
Durante 2016, el Gobierno andorrano financió, de media, el 34%del coste total de la compra de un vehículo eléctrico (LVE)

 

Todos los puntos de carga públicos del país, con independencia de la titularidad de la gestión, funcionan con una sola tarjeta de pago y se rigen por las mismas condiciones y tarifas. Las dos primeras horas de carga son gratuitas y, a partir de dos horas, la tarifa es de 1,25 euros por cada 15 minutos.

El futuro ya está aquí

Con todas estas iniciativas, Andorra se adelanta a las tendencias de futuro y se posiciona como uno de los países europeos que más apuestan por el coche eléctrico. Según una investigación de Bloomberg New Energy Finance, en muy pocos años las baterías bajarán de precio y, durante la década de 2020, los vehículos eléctricos se convertirán en una opción mucho más económica que los de gasolina o diesel. Bloomberg vaticina que en 2022 el coste total sin subsidio para los propietarios de coches eléctricos de baterías caerá por debajo del de los coches de combustión, y en 2040 los eléctricos supondrán el 35% de las ventas mundiales de automóviles, hasta llegar a los 41 millones de unidades. Unas cifras que aún están muy lejos de las actuales, porque, a pesar de los 1,3 millones de vehículos eléctricos que se vendieron en 2015 y el crecimiento del sector, todavía representan un 1% del total de las ventas.

 

Una apuesta de la industria

Pero que el vehículo eléctrico es una apuesta de futuro lo demuestran sobre todo los grandes encuentros internacionales del sector automovilístico. Este mismo mes de marzo, fue la estrella del Salón del Automóvil de Ginebra, donde las firmas más importantes del mundo presentaron sus modelos eléctricos e híbridos. En septiembre de 2016, en el Salón del Automóvil de París, los eléctricos fueron también los protagonistas. La industria se da cuenta de la necesidad de cambiar hacia modelos más sostenibles y va abandonando los motores diesel por otros mucho más eficientes y, sobre todo, ecológicos. Los expertos hablan de los beneficios del coche eléctrico, especialmente en cuanto a la reducción de partículas sólidas, causantes de muchas enfermedades respiratorias, y de otros elementos contaminantes, además de una reducción evidente del ruido.

Las petroleras, a punto

Las petroleras también se han dado cuenta de la necesidad de un cambio y empiezan a ofrecer puntos de recarga en las estaciones de servicio para adaptarse al auge del coche eléctrico y a la caída de la demanda de gasolina. Royal Dutch Shell estudia introducir puntos de recarga de baterías en algunas de sus gasolineras de Europa, y la francesa Total hará lo mismo; en Italia, Eni ya cuenta con este tipo de servicios. Porque la Agencia Internacional de la Energía (AIE) asegura en su último informe que el stock mundial de coches eléctricos pasará de los 1,3 millones registrados en 2015 a superar los 30 millones en 2025 y los 150 millones en 2040. Eso reduciría la demanda de crudo en 1,3 millones de barriles al día, en 2040, frente a los 96 millones de barriles diarios que se consumieron el año pasado.

Para el año 2020, la Comisión Europea se ha puesto como objetivo reducir las emisiones de efecto invernadero en un 20%. Este objetivo implica también la movilidad, y ya hay muchos países que, como Andorra, trabajan para cumplirlos. Es el caso de Alemania, que hace ya años que fomenta los vehículos eléctricos. El pasado mes de abril, anunció un nuevo programa para la adquisición de coches de este tipo con descuentos de 4.000 euros. Alemania cuenta con una flota de 45 millones de vehículos, con 150.000 híbridos y 25.000 totalmente eléctricos; y Audi, BMW, Daimler, Opel, Porsche y Volkswagen ya se han unido con el objetivo de crear una red de súper-cargadores distribuida por todo el país.

Noruega es el país líder en vehículos eléctricos, con 30.000 matriculaciones al año. El país ha conseguido este éxito por el precio de la gasolina, que es muy alto, y porque el uso de las energías alternativas, como la electricidad, está premiado con muchas ventajas fiscales. Los compradores de un coche eléctrico no pagan impuestos, algo importante, porque allí un coche de 60.000 euros acaba costando 100.000 con los impuestos. Tampoco pagan los peajes, y en ciudades como Oslo pueden aparcar en zonas azules sin tener que pagar. Otro punto clave es la recarga: Noruega cuenta con muchos puntos públicos y gratuitos repartidos por todo el país.

Andorra lidera la ratio mundial de puntos de carga eléctrica, con uno por cada 14 vehículos, seguido de Suecia, con un punto por cada 40 vehículos

España está bastante lejos de sus vecinos europeos respecto a las ventas de coches eléctricos. El año 2016 se cerró con 4.746 unidades matriculadas, si consideramos tanto vehículos híbridos como 100% eléctricos. Son unas cifras discretas, si consideramos los objetivos fijados en el Plan de Impulso a la Movilidad con Vehículos de Energías Alternativas impulsado por el Ministerio de Industria, que pretende haber matriculado 150.000 unidades en 2020.

En cambio, Francia matriculó 34.574 coches híbridos y 100% eléctricos, gracias a los incentivos públicos que conceden ayudas de 6.000 euros para aquellos que compren un coche totalmente eléctrico, y que llegan a los 10.000 euros si se da de baja un modelo diesel.

Pieza clave en la reducción de las emisiones

Andorra es uno de los países firmantes de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, y en diciembre de 2015 se comprometió, en línea con la mayoría de países de la comunidad internacional, a reducir en un 37% los gases de efecto invernadero en 2030. En un país en el que la industria tiene una presencia muy reducida, casi testimonial, los responsables principales de la emisión de CO2 son la movilidad y la quema de combustibles fósiles para la calefacción. Eso convierte el programa para la promoción del vehículo eléctrico en una pieza clave para permitir que el país de los Pirineos pueda cumplir con sus compromisos internacionales.

Para disminuir las emisiones relacionadas con la calefacción, el Gobierno está llevando a cabo un plan para promover la renovación del parque de viviendas con criterios de eficiencia energética, un programa de promoción de las energías renovables y proyectos de district heating, como el que se ha puesto en marcha en Soldeu este invierno.

Próxima implantación de la bicicleta eléctrica y el coche público compartidos

La movilidad eléctrica debe permitir también superar una de las asignaturas que quedaban pendientes en Andorra: la implantación de un sistema de bicicleta pública compartida. La particular orografía del Principado hacía inviable la instalación de un sistema de bicicleta pública como los que han proliferado a lo largo de los últimos años en las principales ciudades europeas. Pero la introducción de bicicletas equipadas con un motor eléctrico que ayuda al usuario a superar los tramos con mayor desnivel está llamada a hacer posible en Andorra lo que en ciudades cercanas, como Barcelona o Toulouse, es una realidad desde hace ya más de una década.

El próximo verano, el Gobierno prevé licitar la concesión de un sistema de bicicleta eléctrica pública compartida que daría cobertura a todo el territorio del Principado, poniendo el énfasis, especialmente, en el conglomerado urbano del valle central. La primera fase prevé 88 bases de carga repartidas por todo el país para un total de 45 bicicletas eléctricas, así como la ampliación de la red de carriles bici existentes, optando por un sistema de carril segregado, ya que es el que ofrece mayores garantías de seguridad para los ciclistas, los peatones y los conductores de automóviles.

 

El auge de las bicicletas eléctricas
El auge de las bicicletas eléctricas (Kim Manresa)

 

En verano de 2016, una prueba piloto en las parroquias de Andorra la Vella y Escaldes-Engordany sirvió para comprobar el elevado grado de aceptación que la bicicleta eléctrica tiene entre la población y convenció a los responsables gubernamentales de la necesidad de implantar un sistema de esas características. Aunque la primera fase de implantación del plan de vehículos compartidos, este 2017, prevé solo la introducción de la bicicleta eléctrica, ya se está trabajando en una segunda fase que incluirá también los coches eléctricos públicos compartidos. La idea es que el Principado pueda contar con una f lota de coches eléctricos que los ciudadanos puedan utilizar, previa reserva, y que deberían servir para cubrir desplazamientos internos más largos que los que se pueden realizar en bicicleta.

Cambio de hábitos

La noción del coche eléctrico compartido, que representa un cambio conceptual de 180 grados en uno de los países con más coches por habitante del mundo, es fruto de la reflexión conjunta sobre movilidad realizada por la Fundació Actua Tech en colaboración con el Massachusetts Institute of Technology (MIT). Desde hace un año, expertos del MIT trabajan conjuntamente con los responsables de esta fundación andorrana para desarrollar, probar e implementar en el Principado alternativas de movilidad basadas en la sostenibilidad y en la introducción de las nuevas tecnologías.

El trabajo conjunto de Actua Tech, el MIT y el Gobierno está sirviendo también para modelar un nuevo sistema de transporte público con una amplia presencia de las nuevas tecnologías. Todo ello con el objetivo de reducir la dependencia del vehículo privado en un país donde la mayoría de los desplazamientos se efectúan en este medio de transporte y donde la mitad de los ciudadanos utilizan el coche como conductores todos los días de la semana.

Radiografía del vehículo eléctrico

¿Qué tipos de vehículos eléctricos se utilizan en Europa? Si hablamos de vehículos de pasajeros, distinguimos entre los eléctricos que utilizan solo baterías –y que son alimentados solo por un motor eléctrico– y diferentes tipos de vehículos enchufables que tienen dos motores, uno eléctrico y uno de combustión interna. Hay también muchos otros tipos de vehículos eléctricos, como bicicletas, motos, vehículos comerciales ligeros y autobuses.

 

Seis de cada diez compradores optarían por un coche híbrido o eléctrico según el estudio
Seis de cada diez compradores optarían por un coche híbrido o eléctrico según el estudio (Westend61 / Getty Images/Westend61)

 

¿Son muy comunes? Aunque cada vez hay más vehículos eléctricos, en 2015 se vendieron unos 150.000. Se trata solo de una pequeña parte del total de las ventas, un 1,2%, en 2015, según datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente. Actualmente, el 0,15% de los vehículos en circulación son eléctricos, uno de cada 700 turismos, sobre todo en Noruega, país pionero.

¿Cuáles son los retos del vehículo eléctrico? La autonomía y el tiempo de recarga son clave. Actualmente, necesitamos entre 20 y 30minutos para cargar un vehículo para un trayecto de 100 km.

Las cifras de un país enchufado

5%de cuota de mercado para los vehículos eléctricos.

10.000 € de subvención media por cada vehículo eléctrico.

– Un punto de carga por cada 14 vehículos eléctricos.

2 horas de carga gratuita en los cargadores públicos.

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